sábado 10 de mayo de 2008

La fille à l'avocat


Por Anne Beauchard. Me encanta.

viernes 2 de mayo de 2008

Acuarelas que me inspiran a cocinar




Tetera chorreante, tacita de porcelana china... ¡Hierbas aromáticas! Albahaca, salvia, romero, cilantro, y cebollín (mi favorito). Éstos son dibujos a tinta-acuarela, hechos por la ilustradora británica Kate Wilson. Aquí está su portafolios.

sábado 12 de abril de 2008

Caffè alla italiana

Hoy... los famosos biscotti. Un biscotti o cantuccini es una galleta algo dura que a los italianos les gusta remojar en café o en vino dulce. Su nombre significa "cocido dos veces", porque primero se hornea una hogaza alargada, después ésta se rebana, y las rebanadas se llevan de vuelta al horno a tostar. Esta es una de mis recetas favoritas de biscotti, adaptada de aquí. Rústicos y aromáticos, la base de estos biscotti son las harinas integrales y el azúcar morena, perfumados con el trío chocolate-naranja-almendras. Simplemente deliciosos.

(En caso de que te estés preguntando en dónde compré ese juego de tacitas para espresso, las compré en Roma, en la Via Repubblica... creo)

Biscotti de almendras y chispas de chocolate

2 tazas de harina de trigo integral
2/3 de taza de harina de avena (licúa hojuelas de avena)
1/2 cdita. de sal
1 cdita. de polvo de hornear
1 barrita de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
3/4 de taza de azúcar morena
2 huevos
Ralladura de una naranja
1/4 cdita. de extracto de vainilla
1/3 taza de almendras picadas
3/4 taza de chispas de buen chocolate semiamargo

Precalienta tu horno a 165 °C.

Combina estos ingredientes secos en un tazón mediano y reserva: Harina de trigo integral, harina de avena, sal y polvo de hornear.

A mano o con una batidora eléctrica, acrema la mantequilla con el azúcar, hasta que esté bien cremosa y un poco más clara que cuando comenzaste. Agrega los huevos, ralladura de naranja y extracto de vainilla. Mezcla bien, para que los huevos estén bien distribuidos.

Añade los ingredientes secos y mezcla un poco, sólo hasta que la masa se vuelva sólida y la mayor parte de la harina se absorba. Incorpora las almendras y las chispas de chocolate, cuidando que queden bien distribuidas.

Ahora es tiempo de dar forma y hornear los biscotti. La masa deberá ser consistente y fácil de trabajar, pero puedes enharinar un poco tus manos y la mesa para evitar pegajosidades. Forma con la masa una hogaza aplanada, de unos 10 cm de ancho por 25 cm de largo. No tiene que ser perfecta – los biscotti rústicos son igualmente ricos. Coloca la hogaza en una charola para hornear sin engrasar y hornea durante 25 minutos, para que la masa esté firme y dore un poco. Ésta es la primera de 2 horneadas.

Retira la hogaza del horno y baja la temperatura a 150°. Deja que la masa se enfríe durante al menos 10 minutos. Necesitas que esté un poco firme para que los biscotti no se rompan al cortarlos.

Corta la hogaza al sesgo en biscotti individuales de 2 cm de ancho. No cortes estos biscotti demasiado delgados, por las chispas de chocolate. Acomoda las rebanadas con el lado cortado hacia arriba en la charola para hornear y llévalas al horno por segunda vez. Deben quedar secas y firmes, esto toma aproximadamente 30 min. No saques los biscotti del horno demasiado pronto, si lo haces no quedarán crujientes. Es un poco difícil porque aún pueden estar ligeramente suaves al salir del horno, pero se endurecerán al enfriarse. Busca que la base de los biscotti esté dorada-cafecita.

Esta receta alcanza para 12 biscotti grandes.

viernes 11 de abril de 2008

With tangerine trees and mermelade skies...


Tal vez esta foto está un poco fuera de estación (¡aquí en Morelia hace CALOR!), pero no puedo sino maravillarme ante el reino Plantae y el genial fotógrafo belga que descubrió la belleza en una cáscara de mandarina. ¡Es simplemente increíble! Esta imagen me inspira a cocinar y escribir, a observar y saborear...

Para ver más arbolitos, haz click aquí.

Cuando tengas ganas de morirte

Cuando tengas ganas de morirte
esconde la cabeza bajo la almohada
y cuenta cuatro mil borregos.
Quédate dos días sin comer
y veras que hermosa es la vida:
carne, frijoles, pan.
Quédate sin mujer: verás.
Cuando tengas ganas de morirte
no alborotes tanto: muérete
y ya.
Jaime Sabines, en Yuria (1967)


domingo 30 de marzo de 2008

Mi escritorio es mola

Encontré 2 colecciones de iconos geniales... Al estilo de Biogourmet15. Haz click sobre las imágenes para descargarlos (versión para Windows).


miércoles 26 de marzo de 2008

Conchitas con espinacas gratinadas


¿Cómo puede una adolescente con pretensiones artísticas llevarse bien con sus padres? La solución es bastante más sencilla de lo que pensé, basta con cocinarles pasta.

El agua en ebullición cocinando las delicadas conchitas de semolina de trigo,
el olor del aceite de oliva calentándose,
para luego saltear una cantidad generosa de ajo, cebolla y espinacas,
perfumar con fragancias cítricas,
revolver todo en un molde,
gratinar con buen queso mexicano,
¡y al horno!

El olor es increíble, la cocinera y sus padres esperan impacientes a que el queso esté dorado y los sabores amalgamados... Y finalmente, el jefe de familia se coloca un par de poderosos guantes de tela gruesa para sacar el molde humeante del horno. Nos sentamos los 3 a degustar la pasta quesuda... Y somos felices :-) Debemos comer esto más seguido.

Aceite de oliva extra virgen
Aproximadamente 350 g de pasta de conchitas medianas
Sal fina
1 cebolla mediana, picada
2 dientes de ajo, picados
4 tazas de espinacas frescas finamente picadas
1/2 taza de almendras fileteadas, ligeramente tostadas
Ralladura de 2 limones
250 g de queso Oaxaca, deshebrado o cortado en trozos pequeños

Precalienta el horno a 180° C. Enmantequilla un molde grande para horno (el que usas para lasagna funcionará bien).

Cocina la pasta en agua salada hirviendo, de acuerdo a las instrucciones del paquete. Cuando esté lista, escúrrela, agrega una buena pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva para evitar que las conchitas se adhieran entre sí, y reserva.

Calienta un poco de aceite de oliva en una sartén pesada. Saltea las cebollas unos minutos, hasta que estén doradas y ligeramente caramelizadas. Agrega el ajo, y después las espinacas. Cocina sólo un minuto más, hasta que las espinacas se colapsen. Retira la sartén del fuego e incorpora la ralladura de sólo un limón. Combina los vegetales salteados con la pasta, mezcla extremadamente bien.

Ahora espolvorea el fondo del molde con la ralladura de limón restante. Agrega una capa de pasta, y espolvorea con trocitos de queso; agrega otra capa de pasta, y luego más queso. Termina con una capa de queso. Hornea durante 20 minutos, hasta gratinar. Al momento de servir, espolvorea las almendras tostadas en la superficie.

Alcanza para 4 monstruos u 8 personas normales.