sábado, 26 de enero de 2008

Sopa rústica de col



Hablo en serio. Imagina un sustancioso caldo de vegetales, en el que cubitos de papa dorados a la perfección, frijoles mexicanos y listones de col (repollo) toman un baño caliente, pequeñas partículas de aceite de oliva sobre la superficie del caldo, y una espolvoreada de queso Parmesano como toque final. Esta sopa es demasiado buena como para comerla una sola vez... ¡Preparémosla todos los días! Así está mi situación :-)

A primera vista esta sopa parece pozole, aunque el sabor es muy diferente, pero ese efecto "barriga llena corazón contento" que queda después de comerla, es comparable. La primera vez que la probé, yo decía mmm… entre cada cucharada. Mi buen amigo Francisco Astorga, quien andaba de visita en mi casa, no estaba tan convencido: ¿Acaso tu sopa es mejor que el pozole? No puede ser…

Tratándose de cocina, mi invierno consiste en comer sopa casi todos los días, y el "pozole de col" ha sido uno de los grandes logros, una sopa rica y satisfactoria, buena para el cuerpo y el espíritu. Deliciosa, además de tener una bonita combinación de ingredientes que recuerdan a la campiña italiana.
Sopa rústica de col

1 cda. de aceite de oliva extra virgen
Una buena pizca de sal
250 g de papas medianas, sin pelar, cortadas en cubos pequeños
4 dientes de ajo, picados
1/2 cebolla grande, picada
5 tazas de caldo de vegetales (ve la receta más abajo)
1 1/2 tazas de frijoles claros ya cocidos y drenados
1/2 col mediana, retira el corazón y córtala en listones gruesos
1/2 taza de queso parmesano recién rallado (queso parmesano REAL, di no al botecito verde)

Calienta el aceite de oliva en una cacerola grande de fondo grueso. Agrega las papas y la sal, remueve un poco. Tapa la cacerola y cocina las papas hasta que se suavicen ligeramente y comiencen a dorarse, alrededor de 5 minutos. Está bien si destapas la cacerola para remover un par de veces. Agrega el ajo y la cebolla y cocina 1 ó 2 minutos más. Añade el caldo y los frijoles, y espera a que hierva. Incorpora la col y cocínala por 3 a 5 minutos hasta que se suavice. Ahora ajusta la sazón – es importante sazonar bien, o tu sopa sabrá plana y aburrida.

Prueba con cuidado y añade más sal de ser necesario, la cantidad de sal que necesitarás depende de la salinidad previa de tu caldo.

Sirve la sopa en tazones amplios, con un hilo de aceite de oliva y una espolvoreada generosa de queso. Alcanza para 4.
Caldo de vegetales
Los cocineros vegetarianos procuran tener siempre 1 ó 2 litros de caldo de vegetales a la mano; si tienes tiempo para prepararlo en casa, lo cual es súper fácil, el resultado será mucho más sabroso. El caldo es el alma de toda sopa, y éste ya es bueno y aromático por sí solo. Puedes alterar ligeramente las cantidades y proporciones de vegetales, o usar otras hierbas.
Necesitas:
4 1/2 tazas de agua
2 zanahorias
1 rama de apio
1 puerro
1 cebolla mediana
Algunas ramas de hinojo (opcional)
2 ramas de perejil
1 diente de ajo
Sal y pimienta

Lava y seca los vegetales. Corta la zanahoria en rodajas, el apio en segmentos y luego a lo largo, el puerro en rodajas y la cebolla en cuartos. Pela el diente de ajo y córtalo a la mitad. Coloca todos los vegetales y las hierbas en una cacerola mediana, cúbrelos con agua fría, y hiérvelos a fuego bajo, tapados, durante 20 minutos. Retira la cacerola del fuego y permite que el caldo se enfríe un rato. Cuela el caldo, sazónalo con sal y pimienta, y guárdalo en el refri hasta el momento de usar (se conservará bien un par de días).