viernes, 18 de enero de 2008

Coliflor, cauliflower, chou-fleur, cavolfiore, blumenkohl...


Podemos llegar a un consenso si hablamos del bonito aspecto de la coliflor. Muchos diferentes idiomas aluden a su parecido con una gran flor, además de sus maravillosos fractales, espirales formando espirales... Pero si discutimos el sabor de la coliflor, esto puede terminar en trifulca.

Cuando yo era chica odiaba la coliflor… En parte porque siempre la comí hervida y sobrecocida. Últimamente he probado asarla al horno, y queda fantástica; los floretes blancos tienen pinta de palomitas de maíz, y el sabor se concentra en el vegetal asado y doradito.

El invierno es la mejor temporada de la coliflor, y esta guarnición que combina ingredientes típicamente mediterráneos es deliciosa cuando afuera hace mucho frío (Lo digo porque Morelia anda gélida en estos días). Alcaparras, pasitas, romero, sabores fuertes recurrentes en la comida española. ¡Muy delicioso!
Pie de foto: Para mi almuerzo de hoy, serví la coliflor junto a algunas rebanadas de pan tostado (es un pan que me gusta mucho, con trocitos de zanahoria, pimiento morrón y chile de árbol) y una porción de queso de cabra. Si eres observador habrás notado que mis cubiertos están invertidos - hay una razón para eso: Soy zurda ;-)

Coliflor ibérica

1 coliflor, cortada en floretes
1 cda. de hojas de romero
2-3 cdas. de aceite de oliva extra virgen
3 dientes de ajo, picados
15 jitomates cherry
1 cda. de alcaparras, drenadas
1 cda. de piñones
1 cda. de pasas rubias
Sal y pimienta

Precalienta el horno a 200° C. Combina los floretes de coliflor y el ajo picado en una charola para hornear; vierte encima el aceite de oliva, y sazona con sal y pimienta. Remueve un poco para distribuir el aceite, y hornea la coliflor hasta que esté al dente y bien dorada.

Mientras tanto, abre al medio los jitomates cherry, y tuesta los piñones en una sartén seca. Cuando la coliflor esté lista, retírala del horno, y colócala en un tazón grande junto con los jitomates, alcaparras, piñones y pasitas. Espolvorea el romero sobre todo. Sirve calientito.

Una nota acerca de las pasas: Muchas recetas indican remojar las pasas en agua caliente durante un rato antes de agregarlas al plato. A mí personalmente no me gustan húmedas e infladas – me recuerdan los tamales de dulce que comía cuando era chica, en los que la pasa inflada siempre era una desagradable sorpresa. Por eso como las pasas así, secas y densas. Pero si a ti te agrada la idea de darles un baño tibio a las pasitas, adelante.

Otras recetas favoritas protagonizadas por la coliflor (en inglés):

Sopa de coliflor, cúrcuma y avellanas

Pasta siciliana con brócoli y coliflor