Ayer fue Día del Amor y la Amistad, una fecha que nunca he tomado demasiado en serio, porque creo que la amistad es algo constante, no es cuestión de regalarse cachivaches rosas el 14 de febrero. En fin, es sólo mi opinión. Lo que yo quería era compartir una pintura increíble con la que me topé ayer en casa de un amigo muy querido (¡Saludos, JD!). Estábamos escuchando jazz y tomando té, casualmente observaba la decoración sencilla pero acertada de una pared, y mediante este cuadro, David Alfaro Siqueiros sacudió mi realidad durante un momento. Éste un personaje pequeño, pero tan fuerte al mismo tiempo... Me recordó un poco a Momo (de la maravillosa novela de Michael Ende). Qué digo, aquí está:
Se titula Jesusito será un santo. No pregunten, ¡mejor comenten!

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada